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31 de octubre de 1517 (parte 1) LAS 95 TESIS DE MARTIN LUTERO - NOCHE DE HALLOWEEN, DIA DE LOS MUERTOS Y LA REFORMA RELIGIOSA PROTESTANTE
Guerra Espiritual - Estudio Nº 41

31 de octubre de 1517 (parte 1) LAS 95 TESIS DE MARTIN LUTERO - NOCHE DE HALLOWEEN, DIA DE LOS MUERTOS Y LA REFORMA RELIGIOSA PROTESTANTE

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31 de octubre de 1517 (parte 1) LAS 95 TESIS DE MARTIN LUTERO - NOCHE DE HALLOWEEN, DIA DE LOS MUERTOS Y LA REFORMA RELIGIOSA PROTESTANTE



===== QUÉ SIGNIFICA SER PROTESTANTE =====

Si buscamos el término "Protestar" en un diccionario, encontraremos una definición similar a la siguiente: "manifestar desacuerdo por algo". Por consiguiente, podemos definir que "protestante" es aquella persona que, al ejercer la protesta, manifiesta su desacuerdo por algo.

A partir del siglo XVI esta palabra cargó con un significado específicamente aplicado a los Reformadores Religiosos que expresaron o manifestaron su desacuerdo con los criterios doctrinales y tradicionales aplicados por la Iglesia Católica Romana, considerándolos alejados del verdadero cristianismo, bíblico y apostólico, de los primeros siglos de la iglesia.

Para manifestar su desprecio hacia la Reforma, la Iglesia Católica Romana creó su definición propia para los protestantes: "seguidores de Lutero y de la religión que éste fundara hace menos de 500 años, separándose de la verdadera Iglesia fundada por Cristo, sobre Pedro, hace 2000 años".

 

===== ORIGEN DE LA IGLESIA DE ROMA =====

Constantino I el Grande (27 de febrero 272 – 22 de mayo de 337) fue Emperador del Imperio Romano desde su proclamación por sus tropas el 25 de julio de 306, y gobernó el Imperio Romano en constante crecimiento hasta su muerte. Se le conoce también como Constantino I, Constantino el Grande o, en la iglesia ortodoxa, las antiguas iglesias orientales y la iglesia católica bizantina griega, como San Constantino.

Legalizador de la religión cristiana por el Edicto de Milán en 313, Constantino es conocido también por haber refundado la ciudad de Bizancio (actual Estambul, en Turquía), llamándola "Nueva Roma" o Constantinopla (Constantini-polis, la ciudad de Constantino).

Convocó el Primer Concilio de Nicea en 325, que otorgó legitimidad legal al cristianismo en el Imperio Romano por primera vez. Se considera que esto fue esencial para la expansión de esta religión, y los historiadores desde Lactancio y Eusebio de Cesarea hasta nuestros días, lo presentan como el primer emperador cristiano, si bien fue bautizado cuando ya se encontraba en su lecho de muerte, tras un largo catecumenado. Sólo la Iglesia Ortodoxa lo venera como santo.

Antes de la conversión de Constantino al cristianismo en 315, los cristianos eran perseguidos por el gobierno romano. Después de su conversión, Constantino hizo del cristianismo la religión permitida en el Imperio Romano, y más tarde se volvió la religión oficial, y de esta manera la Iglesia “visible” llegó a unirse con el poder del gobierno romano.

Este matrimonio de la iglesia y el estado llevó a la formación de la Iglesia Católica Romana, y a través del tiempo ocasionó que la Iglesia Católica refinara su doctrina y desarrollara su estructura de la manera que mejor sirviera a los propósitos del gobierno romano. Durante esa época, el oponerse a la Iglesia Católica Romana, era lo mismo que oponerse al gobierno romano, y ello acarreaba severos castigos. Por lo tanto, el no estar de acuerdo con alguna doctrina de la Iglesia Católica Romana era un cargo serio, que con frecuencia resultaba en la excomunión y algunas veces aún en la muerte.

A través de esta combinación de iglesia y estado, con el correr del tiempo, la Iglesia Católica Romana, efectivamente silenció a aquellos que se oponían a cualquiera de sus doctrinas o prácticas, y realmente casi se convirtió en una iglesia universal a través del Imperio Romano. Aunque siempre hubo “focos” de resistencia ante algunas prácticas y enseñanzas anti-bíblicas de la Iglesia Católica Romana, éstos sin embargo, eran relativamente pequeños y aislados.

 

===== CATÓLICA APOSTÓLICA ROMANA =====

Para entender la historia de la Iglesia Protestante y la Reforma, es importante comprender primeramente que uno de los reclamos que hace la Iglesia Católica Romana es la de la sucesión apostólica.

Esto significa que ellos reclaman ser la única autoridad sobre todas las otras iglesias y denominaciones, porque afirman contar con la única ascendencia de Papas Católicos Romanos a través de los siglos, en línea directa hasta el Apóstol Pedro. En su perspectiva, esto le da a la Iglesia Católica Romana una autoridad única que invalida a todas las otras iglesias o denominaciones. De acuerdo con la Enciclopedia Católica, esta sucesión apostólica “es encontrada únicamente en la Iglesia Católica” y ninguna “iglesia separada tiene alguna reclamación válida ante ello.”

Es por esta sucesión apostólica que la Iglesia Católica Romana reclama una autoridad única para interpretar la Escritura y para establecer la doctrina, así como la afirmación de tener un líder supremo en el Papa, el cual es infalible (sin error) cuando habla “ex cátedra” – esto es en el ejercicio de su oficio como pastor y maestro de todos los cristianos. Esta es una de las mayores diferencias entre los católicos romanos y los protestantes, y fue una de las razones fundamentales para la Reforma Religiosa.

 

===== EN BUSCA DE LA VERDADERA IGLESIA =====

Es importante para los cristianos, el darse cuenta de que la sucesión apostólica no es necesaria para que una iglesia o denominación tenga autoridad. Dios ha dado y preservado la suprema autoridad para todos los asuntos de la fe y la práctica en Su Santa Palabra, la Biblia. Por lo tanto, en la actualidad, la autoridad individual de una iglesia o denominación, no viene a través de algún lazo con la iglesia del primer siglo y los apóstoles; en vez de eso, proviene solo y directamente de la Palabra escrita de Dios.

Hay algunas denominaciones protestantes o grupos que tratan de establecer una “Línea de Sangre” que pueda seguir la huella regresiva a través de los siglos, hasta la primera iglesia y los mismos apóstoles.

La palabra “católico” significa “universal”. Esto es importante, porque en los escritos del cristianismo primitivo del primero y segundo siglos, cuando el término “católico” es usado, es en referencia a la “iglesia universal” o al “cuerpo de Cristo” que está formado por los creyentes “nacidos de nuevo”, de cada tribu, lengua y nación (Apocalipsis 5:9; 7:9).

Sin embargo, como muchas palabras a través del tiempo, la palabra “católico” comenzó a tomar un nuevo significado, o a ser usada en un nuevo sentido. A través del tiempo, el concepto de una iglesia “universal” o “católica” comenzó a involucrar el concepto de que todas las iglesias se unieran para formar una, no solo espiritualmente, sino también visiblemente, extendiéndose a través del mundo. Este malentendido de la naturaleza visible de la iglesia llevaría al concepto de una visible Santa Iglesia Católica, fuera de la cual no hay salvación.

Debemos considerar que aún en los días de los apóstoles y la iglesia del primer siglo, los falsos maestros y las falsas enseñanzas eran un problema significativo. Sabemos esto por las advertencias contra las herejías y los falsos maestros que encontramos en todos los escritos posteriores del Nuevo Testamento. Jesús mismo, advirtió que esos falsos maestros serían como “lobos vestidos de ovejas” (Mateo 7:15), y que habría ambos “trigo y cizaña”, que coexistirían juntos hasta el día del juicio, cuando Él separaría a los salvos de los perdidos; los verdaderos creyentes “nacidos de nuevo”, de aquellos que no le recibieron verdaderamente a Él (Mateo 13:24-30).

Esto es importante para entender la historia de la iglesia, porque casi desde sus inicios, los falsos maestros y falsas enseñanzas han estado invadiendo la iglesia y guiando a la gente por el camino equivocado. A pesar de esto, siempre han habido verdaderos creyentes “nacidos de nuevo” a lo largo de todas las épocas, aún en el período más oscuro del oscurantismo; que se ajustaron a la doctrina bíblica de la salvación únicamente por gracia, a través de la fe en Jesucristo solamente.

 

===== INICIO DE LA REFORMA =====

Entre 1516 y 1517, el Papa reinante León X, en virtud del hecho de que necesitaba grandes sumas de dinero para la terminación del templo de San Pedro en Roma, nombró a un fraile dominico llamado Juan Tetzel, que fuese por Alemania vendiendo certificados, firmados por el Papa, con virtud de conceder el perdón de todo pecado, no sólo de los poseedores del certificado, sino también de los amigos vivos o muertos en cuyo favor fuesen comprados, sin la confesión, el arrepentimiento, la pena o la absolución por un sacerdote.

Juan Tetzel decía a la gente: “Tan pronto como su moneda suene en el cofre, el alma de sus amigos ascenderá del purgatorio al cielo.”

En 1517, ante esta situación Martín Lutero empezó a predicar en contra de Juan Tetzel y su venta de indulgencias, denunciando abiertamente la falsedad de sus enseñanzas y promesas.

Lutero redacta 95 tesis que atacan la actividad ilícita del Papa y de la Iglesia Católica Romana, como soporte para un debate teórico, una “disputa” teológica, práctica corriente en la época, que desembocaría en la Reforma y el nacimiento de varias tradiciones dentro del Cristianismo, tales como el Luteranismo, el Presbiterianismo y el Anabaptismo.

La carta con las 95 tesis es clavada en la puerta de la Iglesia del Castillo de Wittenberg el 31 de octubre de 1517, una noche especial de gran vigilia en la Iglesia por la víspera del "Día de todos los Santos" o "Día de los Difuntos" para que fuera vista y leída por todos los que venían a la Celebración de los muertos, quienes traían velas, regalos a sus difuntos, y dejarían a la Iglesia muchísimo dinero con la compra de certificados, las cartas de indulgencias.

Lutero se introdujo en una batalla por la verdad, causando la apertura de un tribunal de inquisición que culminó en la excomunión de Lutero de la religión Católica.

 

===== LAS 95 TESIS DE MARTIN LUTERO =====

Wittenberg, 31 de octubre de 1517

Disputación acerca de la determinación del valor de las indulgencias.

Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz, se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero, Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y Profesor Ordinario de esta última disciplina en esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no puedan estar presentes y debatir oralmente con nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

1-Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: "Haced penitencia...", ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.

 

2-Este término no puede entenderse en el sentido de la penitencia sacramental (es decir, de aquella relacionada con la confesión y satisfacción) que se celebra por el ministerio de los sacerdotes.

 

3-Sin embargo, el vocablo no apunta solamente a una penitencia interior; antes bien, una penitencia interna es nula si no obra exteriormente diversas mortificaciones de la carne.

 

4-En consecuencia, subsiste la pena mientras perdura el odio al propio yo (es decir, la verdadera penitencia interior), lo que significa que ella continúa hasta la entrada en el reino de los cielos.

 

5-El Papa no quiere ni puede remitir culpa alguna, salvo aquella que él ha impuesto, sea por su arbitrio, sea por conformidad a los cánones.

 

6-El Papa no puede remitir culpa alguna, sino declarando y testimoniando que ha sido remitida por Dios, o remitiéndola con certeza en los casos que se ha reservado. Si éstos fuesen menospreciados, la culpa subsistirá íntegramente.

 

7-De ningún modo Dios remite la culpa a nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y lo someta en todas las cosas al sacerdote, su vicario.

 

8-Los cánones penitenciales han sido impuestos únicamente a los vivientes y nada debe ser impuesto a los moribundos basándose en los cánones.

 

9-Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en la persona del Papa, quien en sus decretos siempre hace una excepción en caso de muerte y de necesidad.

 

10-Mal y torpemente proceden los sacerdotes que reservan a los moribundos penas canónicas en el purgatorio.

 

11-Esta cizaña, cual la de transformar la pena canónica en pena para el purgatorio, parece por cierto haber sido sembrada mientras los obispos dormían.

 

12-Antiguamente las penas canónicas no se imponían después sino antes de la absolución, como prueba de la verdadera contrición.

 

13-Los moribundos son absueltos de todas sus culpas a causa de la muerte y ya son muertos para las leyes canónicas, quedando de derecho exentos de ellas.

 

14-Una pureza o caridad imperfectas traen consigo para el moribundo, necesariamente, gran miedo; el cual es tanto mayor cuanto menor sean aquéllas.

 

15-Este temor y horror son suficientes por sí solos (por no hablar de otras cosas) para constituir la pena del purgatorio, puesto que están muy cerca del horror de la desesperación.

 

16-Al parecer, el infierno, el purgatorio y el cielo difieren entre sí como la desesperación, la cuasi desesperación y la seguridad de la salvación.

 

17-Parece necesario para las almas del purgatorio que a medida que disminuya el horror, aumente la caridad.

 

18-Y no parece probado, sea por la razón o por las Escrituras, que estas almas estén excluidas del estado de mérito o del crecimiento en la caridad.

 

19-Y tampoco parece probado que las almas en el purgatorio, al menos en su totalidad, tengan plena certeza de su bienaventuranza ni aún en el caso de que nosotros podamos estar completamente seguros de ello.

 

20-Por tanto, cuando el Papa habla de remisión plenaria de todas las penas, significa simplemente el perdón de todas ellas, sino solamente el de aquellas que él mismo impuso.

 

21-En consecuencia, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del Papa.

 

22-De modo que el Papa no remite pena alguna a las almas del purgatorio que, según los cánones, ellas debían haber pagado en esta vida.

 

23-Si a alguien se le puede conceder en todo sentido una remisión de todas las penas, es seguro que ello solamente puede otorgarse a los más perfectos, es decir, muy pocos.

 

24-Por esta razón, la mayor parte de la gente es necesariamente engañada por esa indiscriminada y jactanciosa promesa de la liberación de las penas.

 

25-El poder que el Papa tiene universalmente sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura lo posee en particular sobre su diócesis o parroquia.

 

26-Muy bien procede el Papa al dar la remisión a las almas del purgatorio, no en virtud del poder de las llaves (que no posee), sino por vía de la intercesión.

 

27-Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando.

 

28-Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden ir en aumento, más la intercesión de la Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.

 

29-¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del purgatorio desean ser redimidas? Hay que recordar lo que, según la leyenda, aconteció con San Severino y San Pascual.

 

30-Nadie está seguro de la sinceridad de su propia contrición y mucho menos de que haya obtenido la remisión plenaria.

 

31-Cuán raro es el hombre verdaderamente penitente, tan raro como el que en verdad adquiere indulgencias; es decir, que el tal es rarísimo.

 

32-Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.

 

33-Hemos de cuidarnos mucho de aquellos que afirman que las indulgencias del Papa son el inestimable don divino por el cual el hombre es reconciliado con Dios.

 

34-Pues aquellas gracias de perdón sólo se refieren a las penas de la satisfacción sacramental, las cuales han sido establecidas por los hombres.

35-Predican una doctrina anticristiana aquellos que enseñan que no es necesaria la contrición para los que rescatan almas o confessionalia.

 

36-Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.

 

37-Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos lo bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias.

 

38-No obstante, la remisión y la participación otorgadas por el Papa no han de menospreciarse en manera alguna, porque, como ya he dicho, constituyen un anuncio de la remisión divina.

 

39-Es dificilísimo hasta para los teólogos más brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante el pueblo la prodigalidad de las indulgencias y la verdad de la contrición.

 

40-La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.

 

41-Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.

 

42-Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.

 

43-Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.

 

44-Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.

 

45-Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.

 

46-Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.

 

47-Debe enseñarse a los cristianos que la compra de indulgencias queda librada a la propia voluntad y no constituye obligación.

 

48-Se debe enseñar a los cristianos que, al otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita cuanto desea una oración ferviente por su persona, antes que dinero en efectivo.

 

49-Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias papales son útiles si en ellas no ponen su confianza, pero muy nocivas si, a causa de ellas, pierden el temor de Dios.

 

50-Debe enseñarse a los cristianos que si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.

 

51-Debe enseñarse a los cristianos que el Papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.

 

52-Vana es la confianza en la salvación por medio de una carta de indulgencias, aunque el comisario y hasta el mismo Papa pusieran su misma alma como prenda.

 

53-Son enemigos de Cristo y del Papa los que, para predicar indulgencias, ordenan suspender por completo la predicación de la palabra de Dios en otras iglesias.

 

54-Oféndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella.

 

55-Ha de ser la intención del Papa que si las indulgencias (que muy poco significan) se celebran con una campana, una procesión y una ceremonia, el evangelio (que es lo más importante) deba predicarse con cien campanas, cien procesiones y cien ceremonias.

 

56-Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente mencionados ni conocidos entre el pueblo de Dios.

 

57-Que en todo caso no son temporales resulta evidente por el hecho de que muchos de los pregoneros no los derrochan, sino más bien los atesoran.

 

58-Tampoco son los méritos de Cristo y de los santos, porque éstos siempre obran, sin la intervención del Papa, la gracia del hombre interior y la cruz, la muerte y el infierno del hombre exterior.

 

59-San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia eran los pobres, mas hablaba usando el término en el sentido de su época.

 

60-No hablamos exageradamente si afirmamos que las llaves de la iglesia (donadas por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.

 

61-Esta claro, pues, que para la remisión de las penas y de los casos reservados, basta con la sola potestad del Papa.

 

62-El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.

 

63-Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros.

 

64-En cambio, el tesoro de las indulgencias, con razón, es sumamente grato, porque hace que los postreros sean primeros.

 

65-Por ello, los tesoros del evangelio son redes con las cuales en otros tiempos se pescaban a hombres poseedores de bienes.

 

66-Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres.

 

67-Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias.

 

68-No obstante, son las gracias más pequeñas en comparación con la gracia de Dios y la piedad de la cruz.

 

69-Los obispos y curas están obligados a admitir con toda reverencia a los comisarios de las indulgencias apostólicas.

 

70-Pero tienen el deber aún más de vigilar con todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos, para que esos hombres no prediquen sus propios ensueños en lugar de lo que el Papa les ha encomendado.

 

71-Quién habla contra la verdad de las indulgencias apostólicas, sea anatema y maldito.

 

72-Mas quien se preocupa por los excesos y demasías verbales de los predicadores de indulgencias, sea bendito.

 

73-Así como el Papa justamente fulmina excomunión contra los que maquinan algo, con cualquier artimaña de venta en perjuicio de las indulgencias.

 

74-Tanto más trata de condenar a los que bajo el pretexto de las indulgencias, intrigan en perjuicio de la caridad y la verdad.

 

75-Es un disparate pensar que las indulgencias del Papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.

 

76-Decimos por el contrario, que las indulgencias papales no pueden borrar el más leve de los pecados veniales, en concierne a la culpa.

 

77-Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy, no podría conceder mayores gracias, constituye una blasfemia contra San Pedro y el Papa.

 

78-Sostenemos, por el contrario, que el actual Papa, como cualquier otro, dispone de mayores gracias, saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc., como se dice en 1ª de Corintios 12.

 

79-Es blasfemia aseverar que la cruz con las armas papales llamativamente erecta, equivale a la cruz de Cristo.

 

80-Tendrán que rendir cuenta los obispos, curas y teólogos, al permitir que charlas tales se propongan al pueblo.

 

81-Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.

 

82-Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?

 

83-Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las misas y aniversarios por los difuntos y por qué el Papa no devuelve o permite retirar las fundaciones instituidas en beneficio de ellos, puesto que ya no es justo orar por los redimidos?

 

84-Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad de Dios y del Papa, según la cual conceden al impío y enemigo de Dios, por medio del dinero, redimir un alma pía y amiga de Dios, y por que no la redimen más bien, a causa de la necesidad, por gratuita caridad hacia esa misma alma pía y amada?

 

85-Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?

 

86-Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?

 

87-Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el Papa y qué participación concede a los que por una perfecta contrición tienen ya derecho a una remisión y participación plenarias?

 

88-Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace ahora una vez, concediese estas remisiones y participaciones cien veces por día a cualquiera de los creyentes?

 

89-Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias, busca más la salvación de las almas que el dinero, ¿por qué suspende las cartas e indulgencias ya anteriormente concedidas, si son igualmente eficaces?

 

90-Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la Iglesia y al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.

 

91-Por tanto, si las indulgencias se predicasen según el espíritu y la intención del Papa, todas esas objeciones se resolverían con facilidad o más bien no existirían.

 

92-Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: "Paz, paz"; y no hay paz.

 

93-Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: "Cruz, cruz" y no hay cruz.

 

94-Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.

 

95-Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.


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REFLEXIÓN:

Cuando Lutero lucha contra los falsos maestros de Dios, éste se levanta contra todo aquello que estaba en contra la verdad bíblica, sean católicos, judíos, gitanos, y cuanta religión pagana estuviera predominando en esa época de la Revolución. Los judíos de la época estaban en muy mala actuación religiosamente y espiritualmente hablando, igualmente que otras sectas asi como muchos hasta este día, negando al Mesías y enseñando cosas de hombres en lugar de las cosas de Dios, además de una cantidad de falsas doctrinas influenciadas por los demonios: herejias, apostasias.

Lo que Lutero hizo fue nada más un eco a las acciones de Jesucristo cuando se opone ferozmente a los fariseos y sacerdotes de la época bíblica. Obviamente los gobiernos dominantes influyentes favorecieron la caída y el destierro de Lutero, de la misma forma que siglos atrás derrocaron la iglesia primitiva y crucificaron a Jesucristo. Es fácil buscar cosas para inculpar a uno que no puede defenderse, es fácil buscar errores y usarlos para condenar e injuriar a alguien públicamente. Lutero no estaba en contra de Israel y el pueblo escogido, no era ningún neófito, lo que Lutero refutaba ferozmente era los judíos herejes de la época y sus enseñanzas apestadas de política, inhumanidad y ganancias deshonestas. Eran realmente unos herejes y todo lo que Lutero dice de ellos en esa época era verdad.

Estamos relatando la vida de un hombre cristiano que estaba revolucionando la historia, oponiéndose a todo gobierno eclesiástico y de estado, y él estaba bajo persecución de vida. Él se mantuvo fiel en sus declaraciones y venció. No derrocó al gobierno ni a la iglesia católica, pero como iglesia evangélica, como pueblo de Dios nos dio un lugar con derechos y libertad en las naciones como herederos de la iglesia primitiva, la verdadera iglesia de Jesucristo. Ninguno de nosotros estuvo ese día allí para decir con absoluta fidelidad como sucedieron las cosas, pero sabemos quienes eran los buenos y los malos de la historia, y si Lutero hizo o dijo algo contra alguien, motivos tenía. Bueno es investigar el porqué de tales cosas y no albergar opiniones que se salgan del contexto de la verdad.

Martin Lutero no era ningún perfecto, pero fue un hombre utilizado por Dios especialmente para traer grande respiro y liberación al verdadero pueblo de Cristo, él tenía acceso al Vaticano y a información secreta que ni nos imaginamos, (era como el apóstol Pablo en la época del imperio romano), él vio y supo de muchísimas cosas que estaban mal y reaccionó según la santidad y el celo que Dios le demandaban, de tal manera que provocó un avivamiento mundial e histórico. En cuanto a los judíos, los verdaderos judíos, aun estan en el yunque de Dios y motivos tiene Dios para hacerlo así. Oremos por el pueblo judío y busquemos las raíces de la verdad. Los medios de comunicación masivos no son la verdad, ya sabemos que todo es manipulado, entonces no podemos como cristianos creer a todo lo que se habla y escribe en contra del cristianismo y de los cristianos.



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VER PARTES DE ESTE ESTUDIO:

- 31 de octubre de 1517 (parte 1) LAS 95 TESIS DE MARTIN LUTERO - NOCHE DE HALLOWEEN, DIA DE LOS MUERTOS Y LA REFORMA RELIGIOSA PROTESTANTE

- 31 de octubre de 1517 (parte 2) LAS 95 TESIS DE MARTIN LUTERO - NOCHE DE HALLOWEEN, DIA DE LOS MUERTOS Y LA REFORMA RELIGIOSA PROTESTANTE



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- HALLOWEEN PARTE 1 - NOCHE DE SANTOS, NOCHE DE MUERTOS, NOCHE DE BRUJAS

- HALLOWEEN PARTE 2 - NOCHE DE SANTOS, NOCHE DE MUERTOS, NOCHE DE BRUJAS


Marcela Alejandra Castillo Gonzalez
Es rebelador todo el contenido,nos hace meditar acerca de la religion,de su evolucion mas que nada,de como las doctrinas han influido tanto en nuestra historia, ojala la religion no separara tanto, tantas doctrinas; en todas las corrientes de pensamientos se observa esta constante, pero como decia el ex cura, no debemos de olvidar al autor y consumador de nuestra fe, a nuestro Jesus, el debe unirnos en ese solo sentir....


Giselle Gonçalves Correa
Hoy 31 de octubre de 2011, hace 494 años que nos soltamos de las cadenas de esclavitud religiosa y opresion política que el Vaticano a través de la iglesia católica había puesto sobre los pueblos. Ahora hace pocos días el Papa Benedicto volvió a anunciar que aprueba el Nuevo Orden Mundial y aprueba una política global y una religión única. ¿Acaso no es eso lo que la Reforma de Martin Lutero nos enseñó a evitar y ser libres? Pero el Vaticano y los gobiernos otra vez se ponen de acuerdo para dominar el mundo a su antojo. Y los que se rebelan contra ellos, ¿no serán también perseguidos y condenados? Enfoquemos el propósito noble de la Reforma Religiosa Protestante, la bendicion recibida a través de los siglos por los mártires cristianos, hombres y mujeres de verdadera fe, y demos gracias, mantengamos este legado de la verdadera iglesia de Jesucristo, no debemos juzgar la obra de Dios, a quién Dios usa y cómo usa, es tiempo de unirnos y valorar la acción de aquellos que aman a Dios en Espíritu y en Verdad, y le sirven y batallan por la verdad del evangelio de Jesucristo hasta la muerte.