Grupo de Estudios Bíblicos Ministrando Liberación y Guerra Espiritual
Undecimahora.org Ministerio de Evangelismo
LIDERAR EN AMOR  (Reflexión)

1º Pedro

5:2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros,

cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente;

no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;

5:3 no como teniendo señorío sobre los que están

a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.

5:4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores,

vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

 

LAS EXPERIENCIAS DE LA VIDA ENRIQUECEN EN CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA PARA EL OFICIO DEL MINISTERIO


El Señor me pone dos ejemplos puntuales:

1º) De cómo pasé de mozo de almacén de descarga de camiones de alimentos en el muelle principal, a ser jefe de planta de varia zonas.

2º) De cómo saliendo de la cantera del equipo de fútbol fui a parar a ser profesional.


Tanto lo 1º como lo 2º, todo me lo gané trabajando y sudando la camiseta, ¡nadie me regaló nada!

En lo referente al oficio de alimentación y al 2º año de trabajo en el muelle, los encargados y jefes seguían mis actitudes y vieron que estaba capacitado para ser jefe de planta y atención al cliente, no lo dudaron, me llamó el director general (empresa alemana) y varios accionistas más y me dieron la gran noticia y alegría para mí y mi familia... ¡del ascenso!

Y en lo 2º casi igual ya que en el fútbol si te ven que corres, eres fuerte y encima eres todo un goleador ¡subes como la espuma! y no importa la altura que tengas...


EL TRABAJO DE GRUPO Y LA AYUDA MUTUA ENTRE LÍDERES Y OBREROS ES IMPORTANTE PARA CRECER

Líderes y jefes de la EMPRESA DE DIOS Celestial en Cristo Jesús (la iglesia):

Para que funcione bien la empresa, primero hay que tener una buena relación entre supervisores y jefes encargados de cada sección, y cada 15 días (más o menos), se sientan en sala de juntas y empiezan a dialogar sobre el crecimiento o no de la empresa, con sus coordinadores. Al finalizar la reunión se le pasa información al director general, y así hasta llegar a los dueños de la empresa.

Con esto quiero decir dos cosas:

1ª) Que toda empresa que no es llevada ni dirigida jamás por uno o un sólo jefe. Se necesita toda la colaboración de todos, y de opiniones aceptables y positivas para el bien y el crecimiento de tal empresa, y de saber oír y atender a las personas con profesionalidad, esto es reconocer la capacidad y potencia de cada uno.

2ª) Que de la misma empresa nacieron y se hicieron profesionales, cuidando la cantera, y que a su debido tiempo los promocionaron y apoyaron en su camino profesional. Y si no, miren ustedes qué ha salido de la cantera del F.C. Barcelona, lo mejor del fútbol que hay hoy en día en todo el mundo. Porque todos son un equipo de amigos que entre ellos se apoyan, se animan y se consuelan, y les aseguro (porque los conozco) que ninguno tiene más alto concepto de sí mismo del que tenga que tener, sino que con toda humildad y honestidad han llegado a la cumbre. Para que un día, el Jefe y Dueño de todas las empresas del mundo y del Cielo que es Nuestro DIOS y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, les pueda usar cada uno en la posición que su Dueño Cristo Jesús lo crea conveniente y puedan triunfar en DIOS, para Su Gloria y toda Honra que se merece tanto en la Tierra como en el Cielo.

 

LOS CELOS MINISTERIALES Y LA AVARICIA NO PERMITEN RECONOCER LOS OBREROS DE DIOS Y DARLES OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO

Por tanto digo que: en toda competencia entre empresas, y desunión entre ellas y sus jefes, y queriendo ser más grande que el contrario, y tener más clientela que nadie, y tener los mejores artículos que el otro... ¡se dice que el retener lo bueno o no soltarlo, es como querer romper el saco de la avaricia! Porque si sabemos muy bien que todo es creado y hecho para DIOS Padre ¡todo, todo se lo tenemos que dar a ÉL! Nosotros no nos podemos quedar nada.

Cada Congregación es una empresa de DIOS en la Tierra. Son escuelas, universidades de enseñanza y apoyo mutuo para el crecimiento y la edificación y desarrollo de toda una cantera de DIOS, preciosa ¡que no puede estar encogida, atemorizada o sometida al concepto de un sólo hombre o mujer!

Por eso desde hace ya 18 años, voy pidiendo a DIOS que levante a todos mis hermanos en Cristo (que en verdad y espíritu lo son) y los haga unos valientes y temerosos hombres y mujeres de Jesucristo, y que tengamos un equipo unido en gran amistad y cordialidad para llevar a cabo la obra de Nuestro Señor Jesucristo. Pues se dice (y así es) que la unión hace la fuerza, y esto se tiene que aplicar en todas las áreas, tanto en niveles de pastores, profetas, evangelistas, siervos, como entre el pueblo y entre las ovejas.

 

EL LLAMADO AL MINISTERIO DEBE SER LEGÍTIMO DE DIOS, NO DE CONVENIENCIAS DE HOMBRES

Si quiero triunfar en Cristo Jesús, yo por lo menos, y así me dicta mi conciencia y mi corazón que nunca jamás he corrido ni estoy corriendo en esta carrera con astucia y otra clase de trampas o artimañas, para hacer grande la empresa de mi Gran Padre que tengo en los Cielos y en la Tierra, corro pero con legalidad y sin trampas, pues prefiero tener un creyente sano y auténtico, que unos cuantos y miles conseguidos con trampas.

Porque después y a la larga, se te llena el local de ratas (los falsos obreros) y a ver cómo matarlas, cuando has estado mandándolas durante toda la carrera y encima ellas mismas te servían. Ten cuidado querido/a que te muerdan y no puedas escapar del veneno.

No caigas en tu propia trampa de tu corazón, después de haber ejercido tu ministerio mucho tiempo con toda honra y fidelidad a Nuestro Señor Jesucristo, y delante de todo un gran pueblo de DIOS que podía confiar en sus líderes.

 

LA VERDADERA OBRA Y LA VERDADERA UNIDAD SE HACE CON EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS

Hay que tener mucho cuidado que no se mezcle el ego humano con la persona y la divina naturaleza de Nuestro Señor Jesucristo. Esto lo he oído decir muchas veces, pues los frutos del Espíritu Santo en todo es bondad, verdad, justicia, amor, paciencia, mansedumbre, templanza, misericordia, benignidad, FE y sobre todo PERDÓN.

DIOS nos dio la orden de bendecir, fructificar y perdonar a toda criatura del mundo y dentro del Cuerpo de Cristo. Pues nos llamó a bendecir y no maldecir, nos llamó a guardarnos todos del maligno y apoyarnos todos juntos, unánimes a un sólo corazón y espíritu, a orar unos por otros, exhortándonos según las Escrituras y luchando siempre contra todo aquello que se opone, o que con herejías destructoras disipan al rebaño.

Sin más, deseo con toda mi alma y mis fuerzas que todo este escrito os haya servido para todo bien y todo crecimiento sano en el camino que cada uno tiene en Nuestro DIOS y Padre de Nuestro Señor Jesucristo. Con toda verdad, justicia y amor sincero. Vuestro amigo y hermano Toni.