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TESTIMONIO PARTE 3, PASTORA GISELLE GONÇALVES CORREA

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PARTE 3...


EL PROFETA ELÍAS HUYE DE LA REINA JEZABEL


1 Reyes 19

19:3 Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.
19:4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.

 

Mi vida comenzaba a sumergirse en una grave crisis espiritual. Yo había pasado por tantas iglesias enseñando, ministrando, alabando, testificando y obrando las maravillas del Reino de Dios... pero cada día me era más notorio y pesado cómo la CARNALIDAD Y EL ESPÍRITU DEL MUNDO predominaban en el Cuerpo de Cristo.

 

La santidad no se veía ni se mencionaba por ningún lado, la hipocresía y los elitismos eran descarados en tamaño y forma, el legalismo reinaba y el fariseísmo estaba al control de todo, cada cual actuaba como le convenía. Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, músicos todos haciendo negocio con el evangelio, abusando de la necesidad de salvación y de ayuda de las almas, inventando 'shows' para atraer las personas para dentro de los templos, como quienes ponen trampas para atrapar los más débiles e ingenuos. Ministerios uno tras otro llenos de falsas doctrinas, los jóvenes tocando la guitarra o batería muy irreverentes pues se creen estrellas, están preocupados en lucirse y grabar discos, las doncellas usando ropas minúsculas o semitransparentes para 'danzar para Dios'... Contaminación absoluta, caos general... Mi corazón desmayando.

 

Satanás desde el fondo de la iglesia me mira y se ríe. Los demonios entre las gentes, los veo sentados en los bancos en medio de la congregación. El 'siervo' se mete en el púlpito y habla herejías y vergüenzas en nombre de Dios, cuenta chistes, apela a la psicología... todos dicen 'amén'.

 

Me voy, sigue todo igual al menos aparentemente. Me vuelvo a mi lugar orando y llorando pues está muy quebrantado mi corazón por la situación de la iglesia. Tengo esperanza que Dios toque corazones y la Palabra no vuelva vacía, ciertamente había alguien allí que Dios quería rescatar. Se ponen todos a programar el próximo evento como si estuviera todo bien, como que no pasó nada, como si hubieran hecho una gran cosa...

 

Hablo con Dios: 'Señor, éstos me llamaron para que les enseñara guerra espiritual, no son capaces de controlar su propia carne, viven dando lugar al diablo de buena gana, seducidos y envanecidos, glotones y codiciosos, se apegan a sus deleites y pecados, no hay temor de Dios... Les explico todo, les enseño en detalles y con señales, les muestro donde está el problema, hablo de testimonios reales. Muchos no creen y otros tantos aun se burlan, unos cuantos (además de los apóstoles y pastores) me dan vuelta la cara porque no les sigo la corriente. ¿A qué me llamaron? ¿Para qué vine hasta aquí?'

 

 

EL PROFETA ELÍAS SE ESCONDE EN UNA CUEVA

1 Reyes 19

19:9 Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?
19:10 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.

 

Así sucedía una y otra vez en cada lugar que asistía y con cada hermano/a que hablaba. No había presencia de Dios, a nadie le interesaba ser cristiano ni guerrero de verdad, todos sólo buscando saciarse a sí mismos, fomentando las fiestas, los halagos, la vanagloria.

 

Arrastrados por grandes olas apostólicas y proféticas dentro de las iglesias que inundaban e invadían todos los ministerios y se tragaban pequeños y grandes. Muchos siervos y congregaciones enteras apostataron de la fe y se fueron tras los deleites y afanes de la vida, renegando de Dios y desechando todo lo que habían ya recibido y experimentado. Cambiaron la gloria de Dios (el llamado, los dones) por la gloria de hombres (títulos, cobertura jurídica). Siervos de renombre, amados, iluminados, ahora estaban viviendo como los del mundo. Los que antes anhelaban la libertad del espíritu ahora estaban encadenados a las falsas doctrinas. Yo no podía creer lo que veía con mis propios ojos y escuchaba con mis oídos. Se derrumbaba todo delante de mí. Estaba completamente asombrada.

 

Para mí, la iglesia se había terminado, era historias del pasado, nostalgias de glorias pasadas, ya no podía volver atrás y no tenía donde ir. La iglesia de Jesucristo se había transformado en una Torre de Babel, una Babilonia, ahora era todo sinagogas de Satanás. La iglesia de Jesucristo, para mí no existía más: estaba muerta. Llegué a alejarme completamente de las congregaciones y de los hermanos que estaban a mi alrededor, no creía más en ellos, no quería estar en medio de ellos, los aborrecía, no los quería ver, no quería que me visitaran, no quería presentarme en ningún lugar.

 

Me aíslo, me mudo de lugar, cambio de teléfono, escapo lejos y me encierro en mi casa, en una cueva espiritual (estoy sola con mi esposo, no tengo hijos). Yo llorando día y noche delante de Dios mi decepción y mi dolor. Clamaba y me lamentaba nada más... "Señor, dónde están tus escogidos?" Me sentía abortiva, sin madre, cortada de mi propia familia, quitada de aquellos que eran mi pueblo... todos se habían desviado, se habían corrompido. Yo ya no podía ser parte de eso, se me descuartizaba el alma del dolor por la infidelidad de la Esposa de Cristo.

 

Después de tantas heridas contra mi vida causadas por la mentira, hipocresía, conspiraciones, infidelidades, persecuciones, traiciones, rechazo... vino el rencor y con él una profunda tristeza. Una gran raíz de amargura comenzó a desarrollarse en mi corazón, cuando me quise dar cuenta ya había entrado la falta de perdón. Estaba desahuciada del cristianismo, me quería morir, ya no había más nada que hacer. Yo, la gran maestra de la guerra espiritual, la guerrera de fuego, la que ministraba alabanza de liberación...  no luchaba más, me echaba en la cama y me dejaba invadir. Tenía un gran aguijón en mi alma, lo sentía claramente, me dolía y sangraba mucho diariamente, tenía pesadillas, odio, temores, llanto... gemía y aullaba por el espanto de lo que me sucedía a mi misma.

 

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CONTINÚA....



Notas Relacionadas de Quienes Somos/Undecimahora/Pastora Giselle:

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- Testimonio de Pastora Giselle Gonçalves Correa - PARTE 4

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- 2010, EL AÑO DE LAS CONQUISTAS


Giselle Gonçalves Correa
Nuestro ministerio es todo un comando para formar guerreros y discipulos de Jesucristo, todos nuestros estudios estan elaborados con la finalidad de que cada persona crezca en su carrera como cristiano, como individuo, como ministro y como guerrero espiritual. si lees cada estudio de la serie de guerra espiritual desde el numero uno, y pones por obra cada enseñanza, habrá grandes progresos y cambios en tu vida como persona y como ministro. asismismo, los estudios son recomendables para ser enseñados en las congregaciones y a los grupos de estudio en todos los niveles de la iglesia, desde la escuela bíblica para niños, hasta el presbiterio, para que todo el Cuerpo de Cristo sea capacitado y fortalecido en la Guerra Espiritual, para victoria personal y congregacional, y para preservar la continuidad del cristianismo en perseverancia y conquistas, hasta el dia que Cristo venga. Efesios 4:11,12,13.